
Historias que vienen y van, algunas que se olvidan, y otras que se repiten sin más. Historias para contar, entre tantas otras historias que no tienen importancia ya. Historias que recordamos por el simple hecho de que nos marcaron, y que las llevamos encima a cada lado que vamos. Historias que sentimos, dejándonos paralizados y llenos de escalofríos. Historias que miramos, queriendo ser
protagonistas, probando lo que no probamos. Historias que soñamos, en las que nos atrevemos a hacer lo que en la vida real no nos animamos. Historias que planeamos, que terminan quedando intrínsecas por nuestros miedos menos pensados. Historias que nos sorprenden, trayendo a nuestra vida personas que necesitamos y que nos entienden. Historias habrá tantas en la vida, que no podremos contarlas,
pero será siempre decisión nuestra, aprender con ellas o dejarlas.
